
-.Augusto: Ahora tú formas parte de los gloriosos veteranos
que construyeron el FBA en México durante el siglo pasado.
Eran aquellos bellos tiempos en que los chiquillos nos colábamos como
podíamos, por algún lado al Estadio, no recuerdo que no haya podido con alguno;
los Peréa en una misma tarde dos veces los agarraron y pa’fuera, pero
insistieron y en el tercer intento se colaron en el Olímpico, obviamente
trepándose la pared para caer en el techo de los baños, y después esperar y
descolgarse en algún momento entre la bola. En la CU, trepando los mismos monos
y ya estabas dentro, era el mas fácil. El Estadio Nacional estaba abierto por
el lado sur, era una herradura, pero allí se acuartelaban los soldado de
caballería y cuando te colabas, alguna patada o culatazo te llevabas, pero ya
estabas dentro. La forma más tranquila que teníamos era irnos muy temprano a la
puerta de El Universal en Bucareli,
haciendo cola en la escalera hasta que nos daban un boleto. Eran los tiempos del Zas, el ESTO, el
Ovaciones, en sus inicios; después el Aquí.
Ahora me recuerdo que en un ESTO
de aquellos años, a toda portada estaba la figura de Augusto Rojas
corriendo la pelota, era un bello dibujo del Burro Blanco #23 del IPN.
Recortaba las fotos y los dibujos y los pegaba en mi álbum, en la portada pegué
el dibujo gigante de Augusto Rojas, la mejor portada del ESTO, mi preferida.
Desafortunadamente al igual que a todos, en algún momento nuestra bellas
mujeres nos tiran todos nuestros recuerdos argumentando que es pura basura. Eran
fotografías de mis ídolos: El Tamal Ramos, Uriel, el Pibe, Tarzán Saldaña, y
tantos otros Burros Blancos. Nos hicieron el favor de tirarnos todo ese
“mugrero” que celosamente guardamos y al final se pierde para siempre.
Crecí, pasaron los años y el destino me llevó, o yo lo busque, y entré al Politécnico, al Casco de Santo Tomas, a la Prevo 5. ¡Que fortuna! ¡Que felicidad! Inmediatamente me metí al FBA, y fue al Equipo de Biología de Juvenil; estaba Augusto Rojas entrenando a los de intermedia y visitaba a los de juvenil que éramos entrenados por el Loco Arteaga y el Tintan González.
